Silver Economy · 22 oct 2026

Silver Economy: qué es y qué oportunidades empresariales está creando

España no solo está envejeciendo: está entrando en una economía de la longevidad. En 2026, las personas de 65 años o más representan ya el 21,1 % de la población española, y el INE proyecta que su peso seguirá aumentando durante las próximas décadas. Esto no significa únicamente más necesidades asistenciales. Significa también nuevos consumidores, nuevas formas de vivir, viajar, aprender, trabajar y relacionarse. La Silver Economy reúne todas esas oportunidades y puede convertirse en uno de los grandes espacios de innovación empresarial de los próximos años.

Por Jaime Berdejo Francés · 7–8 min de lectura

Conferencia sobre Silver Economy ante un auditorio de profesionales sénior

Mucho más que cuidados

Cuando hablamos de Silver Economy existe todavía una tendencia a pensar inmediatamente en residencias, dependencia, asistencia domiciliaria o productos sanitarios. Todo eso forma parte del mercado de la longevidad, pero representa solo una parte de una transformación económica mucho más amplia. Vivimos más años, llegamos a edades avanzadas en mejores condiciones que generaciones anteriores y mantenemos durante más tiempo capacidad de consumo, intereses, conocimientos, relaciones sociales y proyectos personales. El resultado es la aparición de necesidades y oportunidades empresariales que atraviesan prácticamente todos los sectores.

La Comisión Europea define la Silver Economy como el conjunto de actividades económicas relacionadas con las necesidades y oportunidades de las personas mayores. No se limita a solucionar problemas derivados del envejecimiento, sino que incluye productos y servicios capaces de mejorar su calidad de vida, participación e inclusión económica y social. La propia Comisión estima que la economía plateada europea ha crecido aproximadamente un 5 % anual entre 2015 y 2025 y sitúa actualmente su dimensión en torno a 5,7 billones de euros.

En España, la evolución demográfica explica por qué este mercado merece cada vez más atención. Según las proyecciones publicadas por el INE en junio de 2026, las personas de 65 años o más representan actualmente el 21,1 % de la población y podrían alcanzar alrededor del 30,9 % en las próximas décadas si se mantienen las tendencias actuales. No estamos, por tanto, ante una moda comercial ni ante un nicho pequeño, sino ante un cambio estructural que modificará progresivamente la forma en que diseñamos viviendas, ciudades, servicios, tecnología, ocio, turismo, alimentación y empresas.

No existe un único consumidor sénior

Uno de los errores más frecuentes consiste en hablar de las personas mayores como si fueran un grupo homogéneo. Una persona de 55 años que sigue trabajando y tiene hijos en casa puede compartir muy pocas necesidades con otra de 72 recién jubilada o con una de 85 que necesita apoyo para determinadas actividades. Incluso entre personas de la misma edad existen diferencias enormes en salud, poder adquisitivo, hábitos digitales, situación familiar, intereses y expectativas.

Por eso la Silver Economy no debería comenzar preguntando qué podemos vender «a los mayores», sino qué problemas, deseos o necesidades concretas aparecen a medida que aumenta la longevidad. El enfoque cambia considerablemente. En lugar de diseñar un producto para una edad, intentamos comprender una situación de vida.

Los estudios realizados en España muestran precisamente esta diversidad. Un reciente trabajo de Ageingnomics e IDIS, basado en la opinión de 2.596 personas entre 55 y 75 años, identifica oportunidades y necesidades en ámbitos tan diferentes como la salud, el ocio y la tecnología. Esta amplitud ayuda a entender por qué limitar la Silver Economy al sector asistencial supone perder buena parte de su verdadero potencial.

Sectores

Dónde están apareciendo las oportunidades

Salud y bienestar

La salud y el bienestar seguirán siendo uno de los grandes ámbitos de desarrollo. Una población que vive más años necesitará prevención, ejercicio adaptado, nutrición, rehabilitación, fisioterapia, salud mental, servicios domiciliarios y soluciones que permitan mantener la autonomía durante más tiempo. Pero incluso aquí el mercado está evolucionando desde un enfoque centrado únicamente en tratar enfermedad hacia otro relacionado con longevidad saludable, prevención y calidad de vida.

Vivienda

La vivienda representa otra gran oportunidad. Muchas personas quieren seguir viviendo en su domicilio durante el mayor tiempo posible, pero las viviendas no siempre están diseñadas para acompañar los cambios que aparecen con la edad. Adaptaciones domésticas, reformas accesibles, domótica, seguridad, mantenimiento, nuevos modelos residenciales y servicios compartidos pueden desarrollar un mercado importante alrededor de esta preferencia.

Tecnología

La tecnología será igualmente decisiva. El envejecimiento de la población no significa alejamiento permanente del mundo digital. Al contrario, cada nueva generación sénior llega con mayor experiencia tecnológica. Esto genera oportunidades en herramientas sencillas para comunicación, telemedicina, gestión de finanzas, aprendizaje, seguridad, ocio, inteligencia artificial o mantenimiento de la autonomía. La Comisión Europea identifica precisamente la integración de tecnologías digitales y asistenciales como una de las principales áreas de innovación vinculadas a la Silver Economy.

Turismo y ocio

El turismo y el ocio ofrecen también un campo especialmente interesante. Una parte de la población sénior dispone de mayor flexibilidad para viajar fuera de las temporadas tradicionales, lo que puede favorecer actividades culturales, turismo rural, viajes experienciales, formación, deporte o propuestas específicamente diseñadas para personas que buscan comodidad y calidad, pero no necesariamente productos etiquetados como «para mayores».

Y muchos más

A estos sectores podemos añadir alimentación, movilidad, servicios financieros, seguros, formación, asesoramiento patrimonial, mascotas, cultura, deporte, acompañamiento, servicios domésticos y numerosas actividades profesionales. La Silver Economy no es un sector aislado. Es una forma diferente de observar casi todos los sectores existentes.

Diseñar para personas, no para estereotipos

Existe además una cuestión especialmente importante: muchas personas no quieren comprar productos que les recuerden constantemente que son mayores. Quieren soluciones útiles, bien diseñadas y fáciles de utilizar.

Una empresa puede desarrollar una magnífica oportunidad para la población sénior y fracasar comercialmente si comunica su producto de una manera paternalista o excesivamente asociada a dependencia. El reto consiste en comprender necesidades derivadas de la edad sin convertir la edad en la identidad completa del cliente.

Una aplicación con letras más legibles puede resultar útil para una persona de 70 años y también para una de 40. Una vivienda sin barreras mejora la vida de una persona mayor, pero también la de alguien con una lesión temporal o de una familia con un carrito infantil. Muchos productos diseñados desde la perspectiva de la longevidad pueden terminar siendo mejores productos para toda la población.

Ahí reside parte de la innovación que puede generar la Silver Economy: no crear necesariamente un universo separado para mayores, sino mejorar productos y servicios teniendo en cuenta que las personas vivimos cada vez más años.

Una oportunidad también para emprendedores sénior

La economía de la longevidad ofrece además una circunstancia interesante para Senior Emprende. Una parte de las personas que mejor pueden detectar estas nuevas necesidades son precisamente quienes están entrando en esa etapa de la vida.

Una persona de 60 años puede comprender determinados problemas no solo porque los haya estudiado, sino porque empieza a observarlos en sí misma, en sus amigos o en sus padres. Esa proximidad puede convertirse en una ventaja para descubrir necesidades que otros empresarios todavía no perciben.

Emprendedores sénior conversando en una feria de la Silver Economy
La experiencia vital también ayuda a detectar nuevas necesidades.

Esto no significa que cualquier persona sénior deba crear una empresa para clientes sénior. Significa que experiencia profesional y experiencia vital pueden combinarse para detectar nuevas oportunidades. Un arquitecto puede especializarse en viviendas adaptadas a la longevidad; un profesional del turismo puede desarrollar viajes pensados para personas con mayor disponibilidad de tiempo; un especialista tecnológico puede crear servicios de acompañamiento digital; y un empresario con un modelo que ya funciona puede estudiar cómo adaptarlo a este mercado.

De la Silver Economy a las Franquicias Silver

Existe finalmente una segunda oportunidad: algunos negocios orientados a la economía de la longevidad pueden convertirse en modelos replicables y crecer mediante franquicias, licencias o redes de colaboración.

No todas las empresas deberían franquiciarse. Para hacerlo necesitan demostrar que su modelo funciona, disponer de procesos, márgenes suficientes, una propuesta diferenciada y capacidad para transmitir su conocimiento a otras personas. Pero cuando esas condiciones existen, la franquicia puede ayudar a extender soluciones relacionadas con bienestar, servicios, vivienda, ocio o tecnología a diferentes territorios.

Esta es una de las líneas que queremos desarrollar en Senior Emprende: silverizar la franquicia y franquiciar la Silver Economy. Por una parte, analizar qué franquicias existentes pueden encajar mejor con emprendedores mayores de 50 años. Por otra, ayudar a empresas vinculadas a la longevidad a valorar si sus modelos están preparados para crecer mediante redes empresariales.

La Silver Economy no debería entenderse únicamente como la economía de una población que envejece. Puede ser también la economía de una sociedad que aprende a aprovechar mejor los años adicionales de vida. Para las empresas, eso significa observar nuevas necesidades, abandonar estereotipos y empezar a diseñar productos y servicios pensando en una población que vivirá más y que seguirá queriendo consumir, aprender, viajar, relacionarse, trabajar y desarrollar proyectos.

Jaime Berdejo FrancésFundador de Senior Emprende

La idea clave

Silver Economy no significa únicamente atender la dependencia. Significa diseñar mejores productos, servicios y modelos de negocio para una sociedad que vive más años.

Jaime Berdejo Francés

Para quienes sepan entender esa transformación, las oportunidades apenas están empezando.

Senior Emprende

¿Tienes una empresa o una idea relacionada con la Silver Economy?

En Senior Emprende analizamos proyectos vinculados a la longevidad, ayudamos a convertir oportunidades en modelos empresariales y estudiamos, cuando existe un negocio suficientemente probado, si puede desarrollarse mediante franquicias, licencias u otras fórmulas de expansión.